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Palabras finales --- Arturo Frydman Momento de concluir, momento de alivios, reconocimientos y saldos. No me cabe duda que estas autopistas han sido un ejercicio, camino y tropiezo. Con atrevimientos y no sin riesgos. Pero como ejercicio, tiene una dimensión que orilla el acontecimiento y otra la simulación. Del lado del acontecimiento este acto sumó a escritores y psicoanalistas, en una práctica de la lectura acerca de las letras argentinas. Su objetivo: apropiarnos de un legado creativo, para intentar el esbozo de una cartografía, los ejes de una mitología nacional. La payada, sobrenombre que adopto para estas jornadas, dejó algunas marcas que dan cuenta de las consecuencias devastadoras que resta del continuado pendular entre un ideal mortífero y la queja enloquecida. El estado de descomposición que atravesamos, reverso de la trama de la modernidad, no es la guerra pero contiene los ingredientes a partir de la cual se genera. Borges aquí citado dijo: Si no condenamos a Martín Fierro es por que sabemos que los actos suelen calumniar a los hombres. Alguien puede robar y no ser ladrón, matar y no ser asesino. Hay muchas otras marcas, pero advertimos que la inmediatez del acto no nos permite ver aun con claridad. Quedan palabras e ideas huérfanas que reclaman su tiempo para comprender. Otra lectura de lo ya leído nos queda como deuda. Gracias todos . |